domingo, 30 de octubre de 2016

Entre naturaleza vehemente




¡¡Violentas al viento, niña!!
¡¡Violentas al viento!!!
Que entre las hebras de tu pelo
baila y juega tan contento.


¡¡Violentas al agua, niña!! 
¡¡Violentas al agua!!
Que desaparece entre tus labios
para retornar en tus lágrimas.


¡¡Violentas a la tierra, niña!!
¡¡Violentas a la tierra!!
Que se enciende de flores
para que no seas la mas bella.


¡¡Violentas al fuego, muchacha!! 
¡¡Violentas al fuego!!
Que entre tus pálidas piernas,
encarnado, custodia su fuero.



Obviando su trasfondo ideológico; olvidando que era una de las posesiones  favoritas de Hitler y pasando del hecho de que su autor fuese amigo personal de éste. El tríptico  “los cuatro elementos” de Adolf Ziegler me parece fascinante , tanto por su impresionante calidad pictórica como por su fuerza simbólica. 


--------------------------------------------- ---------------- Gracias por poner la voz, Hermano Autógeno, ha quedado sublime ---------------


martes, 20 de octubre de 2015

Estudio oceanográfico de tus vísceras




Presumes, vanidosa, de que tu "sin rumbo";

nómada en la inmensidad del océano,

ahora discurre a voluntad del viento.


Pero te observo, te conozco, y lo único que leo

es un triste velero roto; solitario y extraviado; 

 que flota a la deriva, en busca de algún puerto.


(No vuelvas por aquí; en esta ensenada no volverás a tomar amarras.) 



Grabado de Darrel Perkins

lunes, 19 de octubre de 2015

La lista de lo que me queda.




Imágenes que dibujamos eternas. 

Papeles llenos de espirales turbias. 

Fotos fantasmagóricas de nuestros genitales.

También muchos regalos que de nada me valen.

Algunos buenos momentos.
Algunos malos instantes.
(Actualmente bastantes)



Documentos de Word llenos de ideas y transacciones;

mensajes de WhatsApp con diversos gustos y colores;

intensos SMS llenos de vilezas, también de bondades;

epístolas en Facebook contando pecados impronunciables ;

correos electrónicos dulces, amargos, agrios o picantes.

Un reguero de sonrisas, quejas, confesiones y besos digitales...

(Y otras ciertas cosas que no se nombran porque son ilegales) 



También...curiosidad por saber quién eres realmente.

Pero sobre todo: esta profunda y triste desazón,
impregnando mi memoria desde tu jodida traición;
al insultarme y huir sin dar la cara; conscientemente.



Estas son las huellas  con las que has taladrado el sendero 

que sirve a las hadas malvadas como salida de mi corazón.

Aunque (¡¡ALELUYA!!) no te has olvidado en ningún agujero:

restos de barro, mierda, uñas, costras o vestigios infinitos 

...de ninguna canción. 






sábado, 17 de octubre de 2015

De oro y cicatrices


Desde tus ojos, un abismo sin esquinas 
ni pasillos embarrados por el hastío
se expande entre la conversación,
con temperamento arborescente.

La melancolía de mundos paralelos 
se deja escuchar en lo que no comentas;
en esa fiesta de destellos áureos
que acarician tu aliento silencioso.

Me gusta elevarme sometido 
a ese ágil aleteo de tus manos
cuando estas entregada al verbo; 
es como flotar desnudo
dentro de un espejo sin contorno
donde el tiempo no existe. 

Esa mirada consternada por la timidez
se alza hacia las nubes del suelo,
buscando un rincón entre las baldosas
para intentar protegerse del ruido. 
Entonces la ternura, narcótica e invasiva, 
se adueña de mi “Sancta Sanctorum”;
capilla frágil de quimérico estoicismo. 

Así que, entre trago y trago, te susurro que...

Tu ansiedad es el canto de un gallo cuando el sol se despereza,
el grito incómodo que despierta tu alma para embellecerla;
tu tristeza, la amarga fuente de sangre que sacia la sed...
en las incursiones que hace el crepúsculo sobre la pared de tu cuarto;
tu miedo, la empuñadura de un Kalashnikov (estampado con motivos inciertos)
que dispara semillas de musgo contra el muro seco de los deseos sin corresponder;
tu caos, los cimientos desbocados de una templanza que aún está por llegar. 

Y tu piel, quizás, un océano en el que naufragar alguna de estas noches,
abrazado con fuerza al mástil  roto de un barco pirata 
que ayer fue un bosque de cerezos.


Para Irene que, ademas de haber cumplido añitos ayer mismo, es una de esas personas que he conocido estos últimos tiempos convulsos para mi vida y  que... aparte de sorprenderme con esa curiosidad sublime que rezuma, se ha ganado por derecho propio: respeto,  admiración y por supuesto un espacio en mi pretencioso y precioso templo de musas, monstruos y duendes. 




Es  imposible medir mi pasión por la vida y obra de la pintora Remedios Varo. 
Llegó a mi existencia  de noche,  en un teatro mexicano, enviada por la luna.
Y desde entonces la he amado tanto o más que algunas de mis compañeras.
"El Flautista"(1955)  tiene un poder místico muy especial. 


  




Modus Operandi



Seducción bajo Modus Operandi;
anatema crónico de luna estival.

El blues no es para vampiresas;
mezclado con sangre las puede matar.

Las lágrimas no desaparecen; 
como mucho se transforman, nada más.

Y los colmillos se acaban picando,
corroídos de masticar realidad.

 Además... amar sin reflejo en el espejo
es encapricharse, no es amar.



Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro, 
significa que tarde o temprano tendrás que volver a tu pasado.
Con el tiempo te das cuenta de que si estas a lado de esa persona 

solo por acompañar tu soledad, irremediablemente acabarás no deseando volver a verla...
"Con el tiempo uno aprende”, 
Veronica A. Shoffstall

Sin pedir permiso



Hace meses que, de vez en cuando, cuelgo por Facebook alguna alusión sobre una de las novelas que más me ha emocionado este último año.

Novela en la que, además, he tenido la inmensa suerte de colaborar currándome el  diseño de portada, para la que construí con acierto, un amalgama de imágenes que sintetizan de forma certera el maravilloso mundo que Conchi Moya describe.


"Sin pedir permiso" es un libro que va a hacer temblar de placentera nostalgia la memoria de muchos (yo, que he tenido la suerte de leerlo ya, entre ellos) que fuimos adolescentes o jóvenes  en los 90 y que vivimos las causas, efectos y consecuencias de aquello que se denómino por parte del mainstream (y de Douglas Coupland)  Generación X (aunque el término nace en los años 50 acuñado por el famoso fotógrafo Robert Capa).


Si tenéis entre 35 y 50 años, fuisteis grunges , alternativos o antisistema en esa década, os lo aconsejo fervientemente, va a emocionaros hasta la saciedad.


Si tenéis más años o vuestro rollo no era el Underground, también os lo recomiendo porque tiene una preciosa historia de amor (sin ñoñeria ni empalago) como leitmotiv. Y es una buena razón para, independientemente de haber vivido o no esa época desde el paradigma que se trata en el libro, disfrutar de él.


Y si eres más joven, pues que te voy a decir... siempre es bueno conocer lo que nos precede, lo que las generaciones anteriores han dejado con sus actos en nuestro propio crecimiento cultural e intelectual, y este libro desnuda bastante bien lo que ocurrió en ese tiempo, enfocado en Madrid pero que se hace  extrapolable a cualquier ciudad o pueblo de, por lo menos, una cuarta parte del mundo.



Artwork by Marino Masazucra

Gracias Conchi, siempre es un placer trabajar contigo.

miércoles, 14 de octubre de 2015

Poemas incompletos




Versos que parecen invisibles;

Que no son evidentes 

 pero que están ahí.

Que babean dentro; 

intoxicando el alma,

para pudrir sus fronteras y poder salir. 


Fotograma de ¨Time enough at last¨
Octavo Capítulo en la 1ª temporada de
la serie televisiva "Twilight Zone"







domingo, 27 de septiembre de 2015

Homicidio en grado de tentativa con abuso de fragilidad.


Me culpas porque nunca pude ni quise
en tu vórtice de dramas caer;
me preocupan también los matices
cuando no me pretenden corroer.

No podría hacer cualquier cosa
con tal de hacerte feliz;
nunca fuiste frágil mariposa
y por esa razón te escogí.

Y me apuntas con una pistola
de lirismos cargados de ruindad
obviando todas las noches de amapola
en las que yo, quizás, te pude amar.

Y me disparas algún que otro verso
con la firme intención de matar:
no aprecias que en tu desprecio
queda impresa tu mala voluntad.

Me derramas y me pisoteas
para poder soñarme incierto,
aniquilas con ese insulto
aquello que parecía perfecto.

Lo describes como un infierno
porque no supiste verlo;
Son mentiras que te has contado
para poder excretar otro cuento.

Este es mi último poema,
no te voy a escribir más.
Has asesinado lo bello
y con tu culpa me quieres cargar.












Ilustración dentro de marco por Ruben Ireland

sábado, 26 de septiembre de 2015

Sin papel de regalo







Sin envoltorios, así me entrego;

Sin papel estampado,

sin promesas volátiles 

ni excesos de fuego o hielo...

 Sin caricias ni abrazos sobrantes,

ni pomposos lazos de hierro.



Collage de autor desconocido
Collage de Randy Mora






miércoles, 23 de septiembre de 2015

Réquiem para tu día de ayer



Hoy me han llovido tus versos entre los párpados, corroyendo las pestañas,
Y en los ponzoñosos charcos que se han formado en los baches de mi suelo,
he visto flotar la liviana solidez de las células calcificadas que forman tu ego.

Hoy las palabras que , esponjosas y encantadoras, salían alegremente de tu chistera

se han encarnado en los alfiles oscuros de un ridículo tablero de ajedrez
donde absolutamente todas las casillas han sido pintadas de negro abismo.

Hoy se ha evaporado el agua que licuaba el horizonte de tu cínico océano celeste,

el viento se lo ha quitado para  desvestirlo, dejando al descubierto las salinas de tu alma.
Que son solo colinas de amarga poesía cubierta con salitre y con restos de bilis de tus algas.

Hoy me ha tocado diseccionarte, mutilarte, bucearte y estudiar tus besos,

solo para darme cuenta de que aquellas pieles muertas que me entregaban tus labios
eran más bien virutas de tinta seca buscando empaparse de la humedad en mi saliva.

Hoy he podido recordar, de nuevo, la suave noche que era tu pelo tensándose;

aferrándose a mis dedos; tiranos de nada; voluntariosos esclavos de tu quimera
que ahora  se sienten estambres en la corona de una presuntuosa flor reseca y fea .

Hoy toca destrozar , con la vigorosa vehemencia del adolescente traicionado,

ese espejo que nunca me mostrabas , acorbardada por el temor de que  se  revelaran
esas vilezas y secretos contorneando tu retorcido reflejo, tatuado en el nitrato de plata.

Hoy puedo despojarme de toda esa culpabilidad que tan descaradamente me cargabas.

Porque ,hoy tú, por fin has dicho la verdad sin más pretensión que intentar defecarla.
Y será eterno el hedor de ese dramático veneno que, vanidoso, rezuma desde tus metáforas.







Ya no hay soles....
Cont@cto